Son las 3 am, normalmente a esta hora te pienso, me recuesto
sobre mi cama y me acomodo como si fuese un feto, veo las cortinas moverse con
el viento y la luz siento una extraña sensación en el pecho como si una preocupación
invadiera todo mi cuerpo, doy la vuelta y veo mis libros, respiro hondo y trato
de no volverme loco siento como un escalofrió recorre mi cuerpo una sensación de frió que suprime mi pecho y me hace sentir los ojos húmedos.
En mi mente pasan
mil cosas imagino mil cosas y situaciones que podrían pasar si estuvieras en
este mismo instante, siempre es lo mismo, tomo mi abrigo y solo me vuelvo a
recostar enciendo la radio y me sigo imaginando mil escenas con una sola canción,
veo el reloj he pasado 2 horas imaginando diferentes cosas, y es así como
empiezan mis dolores esos que me acogen noche a noche, jamás me ha gustado
hacerlos tangibles, en mi imaginación son más fáciles de controlar, divagar
como siempre es de lo único que me queda, la guerra poco hace mas de 10 años me
arrebato toda sensibilidad o estabilidad para poder asociarme de una manera
correcta o normal, prefiero sentir esto, veo el techo observo como poco a poco
se va volviendo más oscuro, dicen que debo salir pero cuando lo hago la única sensación
de reconfort que he llegado a sentir después
de tener una cita es cuando voy solo de regreso en el tren de camino a casa,
ver las luces y sentir el aire sobre mi
rostro me hacen sentirme extasiado y realmente contento, otras veces solo salgo
para reafirmarme que no debo hacerlo, lo que más me encanta es caminar por el parque en las noches
mientras fumo y tengo el temor a ser asaltado
Prefiero mil veces ser parte de mis sabanas y quedarme aquí,
recostarme boca arriba y ver el cielo a través de mis ventanas
No me esperes.

No hay comentarios:
Publicar un comentario